22 de enero de 2012


“La fotografía no rememora el pasado (no hay nada de proustiano en una foto). El efecto que produce en mí no es la restitución de lo abolido (por el tiempo, por la distancia), sino el testimonio de que lo que veo ha sido. Ahora bien, este es un efecto propiamente escandaloso. Cada vez la Fotografía me sorprende, me produce una sorpresa que dura y se renueva inagotablemente.”
Roland Barthes
ellos, como nunca los vi
como entonces ellos
como ahora ellos ante mí

¿Aprender? no sé, no se aprende el amor, pero sí se ensueña en una expectación que se hace un hilo ansioso, curioso, hasta que al fin aquello nos toca y todo restalla ¿Y antes de ese soplo, cuando éramos solos, sin astilla que escindiera con su flama y nos hurgara más? Era ellos, amándose u odiándose en una casa, ellos inconstantes, zahiriéndose en voz baja, para que nosotros, niñitos abrigados del dolor, demandantes niños que nada saben, que solo escuchan, mitigantes en la mesa, despiértense ya,  báñense, a la escuela, tómense la sopa, duérmanse.
Sostengo entre mis manos esta fotografía de mis padres en la playa con el mayor de los cuidados, su materia es blanda y candente. Allí están, en el descuido de una pose estudiada, son entonces, instaurados, suspendidos para siempre en una tarde brumosa: él y sus cervezas, y su risa, y su placidez, está enterrado en la arena, la tía como siempre, empina la alegría, hay una niña detrás de todos, como emulando, proyectando con su torso a un futuro ¿quién sería?  Y ella, sentada sobre él y frente a mí, absorta, dulcemente imbuida, ajena de sí,  contemplándole.
Pienso en ese instante áureo cuando Barthes al fin reencuentra a su madre en la imagen justa de la niña retratada en un Invernadero en Chennevieres-sur-Marne, así la mirada de mi madre, extraña y feliz, pedagoga amante


10 de enero de 2012




Incendio mi prisión. Tiro mis vestidos al fuego. Arrojo al reloj que fue mi corazón fuera de mi pecho. Salgo a la calle, vestida con mi propia sangre.
Heiner Müller. Máquina Hamlet



-En otro lugar abro la senda, ahora desliza entre los juncos nada

-Voluntad, me contrarías
debí vivir por siempre para al fin disolverme


- Suéltenme, deténganme, al barro debo ir, al fondo

 -Quise desaparecer pero el silencio trama en leves ondas

-Ellos con sus sierpes, con sus culpas, con su miedo
todo ha de saberse y de fingirse
soy laida, la presencia infame


-Al cabo de otro tiempo
ineluctablemente

¿germinaré?

-Incorruptibles voces orlan un festín de ratas
Ya murió, ya murió, ¿Ha qué más dolor?


-No soy ella, la silente y torva, la sin voz

-Soy mi propio gesto anegado, la fantasmagoría de un encanto 
la niña, la puta, la suicida, la alocada

carne fresca para los perros



imagen: Madeleine Lamaire, Ophelia, 1880

16 de diciembre de 2011

tras dejar el fuelle

y soltar los pocos tientos
que quedaban

desaparecer es ilusorio puerto
el silencio es circulo de fuego

sitio de mí
el ardiente cerco

Imagen: Fernando de Szyszlo, Sol negro, 1999

4 de noviembre de 2011


Coming to this
Mark Strand
Hasta este lugar hemos llegado, pares en asombro y cierta vaguedad, hicimos lo acordado con exacto tino, sostuvimos con decoro las fracturas, alimentamos nuestros miedos hasta exponer lo oculto. Lo que alguna vez fue un núbil brote, ahora se erige irremediable, maduro en sólidos racimos: Hiel y ardor van de la mano entre las tinieblas. Somos el almidonado escombro del temblor, acaso la certera imagen de lo que otrora, el amor entreveró en algún destello.



 En principio se trata del retrato de Henrique Avril y de su esposa tomado en el año 1908, ambos posan ante la cámara en una aparente estudiada pose. Vemos dos aspectos resaltantes en este retrato, en el extremo derecho a la pareja, él, de pié, recuesta su brazo izquierdo sobre una cámara fotográfica de trípode, prueba irrefutable del oficio que lo ocupa, su mano derecha se oculta en el bolsillo del pantalón, luce un elegante traje de paltó, chaleco, corbatín y sombrero. Mira con cierto aire desafiante al foco. La esposa, trajeada con una falda larga, blusa drapeada y sombrero, sostiene entre sus piernas una sombrilla, es la dama que acompaña a su señor. Su mirada se centra en otro lugar fuera del encuadre. Está sentada sobre lo que constituye el segundo elemento que destaca en la imagen, las enormes raíces brotadas de la tierra de un gran árbol que desde el extremo superior izquierdo de la toma, se extienden hasta ocupar la mitad posterior del cuadro. El escenario que rodea a la pareja es un paisaje tropical, boscoso, al fondo algunas humildes casas.
Ambos, inmersos en la fronda agreste que los enrama, parecieran ajenos al paisaje. No obstante están ahí, ataviados con las prendas que supone el orden, devorados por el natural, diríase  feroz anatema que los devela.

30 de octubre de 2011

Tequilas de los auditorios murmurantes
es de legos en asuntos de la voz
dar cuenta de la propia y de la ajena:
peripecias en cordones vocativos
tenues inflexiones de registro oscuro
moras con la sombra de la auto-
representación
---

calle y oiga lo que digo
quien moroso merodea el precipicio
nada sabe del perdón
confinaos al silencio de la alondra
que hablo yo




imagen: Daumier, One says that the parisiens, 1864

7 de agosto de 2011




los peligros de la tarde

en un tren sin cortapisas
al ocaso medianero de mis pasos, chu, chu

llegan sapos, saltan ranas
colindantes al dolor, croac, croac

en la amena nadería de esta copa rebosada
al fin nado como un pez, glub, glub



imagen: Hans Arp, 1923

28 de junio de 2011


se deshizo la tarde
sobre qué se suponía que iba escribir
sobre la tarde
sobre la tarde deshecha
sobre escribir deshecha sobre la tarde
o sobre escribirme, supongo.




imagen: Paul Klee, Sonido antiguo, Abstracto en negro, 1925

15 de junio de 2011



Improvisada tarde en la barcaza con Montero, Carver, Música Acuática y algo de vino.



“suena un fox-trot.
y mientras baila por la pista
Pegaso da una coz…”

Ángel Miguel Queremel



Partir, la puerta a mis espaldas, tiro las llaves en la cartera, aire, nuevos rostros, flanear, volver no está en los planes, aunque a ratos me cerciore del sonoro amasijo jaloneando el hombro con su peso. Obediente a una borrosa partitura, cuasi-matemática diría, que principia la intemperie; discurrir, ceñirme al trecho. El cerrojo queda atrás, y es abrojo el abejorro asomado en la ventana, suspendido en el milagro de su empeño por volar. Borroneo los contornos sobre un barro que es florido (¡Queremel, aún me lías a tu antojo!), es el tiempo contenido en una bóveda hacia adentro, ya volver es la intemperie: bogar mejor.

Sabría Raymond Carver, al pulsar su vieja Remington, el camino del regreso al fundar la catedral, de la mano de aquel ciego que guiaba el trazo firme sobre la otra del incrédulo: una cúpula en la mente, esplendente en la ceguera del mirar sin escuchar más que al deseo. Acaso lo sabrá Gabriela Montero ante las teclas del Steinway; cimentando el frágil borde que flanquea el precipicio; aligerar, soltarle las amarras al Hornpipe de Händel, prorrumpir en flaco centro, abrir portones –sí, partir sobre la marcha bien merece un trago-, alebrestar a la memoria sometida a la ampulosa oreja que recuerda y pavonea, o transige y se reniega a alimentar a sus polluelos que piando piden viandas en un nido de palabras, llevo, traigo, voy, regreso.

El artificio yace al fondo de un zurrón artesonado, un llavero que musita el inminente fin: la literaria catedral del palabreo. En la página girar la cerradura de una vez, ¿sabré yo hacerlo?, ¿entrar?, ¿podré?


5 de junio de 2011

de tanto velo, vedadas


noaveniaelhalo-elhiladometemía-erallave-alebrestaba-jalonéetrapisonda-véngadíscolametralla-



no era albur de incandescencias
era trama:
el flagrante ocultamiento del deseo
una farsa

26 de abril de 2011

Tequila El alma no es una forja



Máquina de vapor para la corrección celerífera de las niñas y de los niños.

“Se avisa a los padres y madres, tíos, tías, tutores, tutoras, maestros y maestras de colegios, institutos y a todas las personas en general que tengan niños perezosos, golosos, rebeldes, revoltosos, insolentes, pendencieros, acusones, charlatanes, irreligiosos, o con cualquier otro defecto, que el señor Croquemitaine [Todos éstos son personajes de la mitología infantil truculenta francesa. T.] y la señora Briquabrac acaban de instalar en cada cabeza de distritro de la ciudad de París una máquina semejante a la representada en este grabado, y que reciben todos los días en sus establecimientos, desde las doce de la mañana hasta las dos de la tarde, a todos los Niños malos que necesitan ser castigados. Los señores Loupgarrou, el carbonero Rotomago y Mange sans faim, y las señoras Penthere furieuse, Ganache sans pitié y Bois sans soif, amigos y parientes del señor Croquemitaine y de la señora Briquabrac, instalarán en breve Máquinas semejantes para enviarlas a las ciudades de provincia, a las cuales se transladarán cuanto antes ellos mismos para dirigir su funcionamiento. Lo barato del castigo aplicado por la Máquina de vapor y los efectos sorprendentes que produce animarán a los padres a servirse de ella siempre que la mala conducta de sus hijos así lo exija. También tenemos internado para los niños incorregibles, a quienes alimentamos con Pan y Agua.” Grabado de fines del siglo XVIII
(Colecciones históricas del I.N.R.D.P.)

Michel Foucault, "Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión.", Lámina 29.

23 de abril de 2011




Carta de Lygia Clark para seu filho -1970-



Meu filho,
Você é um ser.
Existe na medida do mundo.
É pouco.
O mundo é a constatação da realidade exterior que te cerca.
É a tua medida inicial.
É o teu começo mas não o teu fim.
É o chão da tua expressividade pois você é um ser vertical.
Para cima do chão há o “invisível”.
Você pode olhar os seus pés mas não a sua própria imagem.
Esta você a percebe.
Na verticalidade está a medida da sua procura.
Quando você aceitar a simples constatação da vida, aí sim, será o seu começo.
O primeiro sentimento será de perda pois tudo que cai na constatação é vivido como ganho.
Tudo adquirido como perda até a integração absoluta do “o percebido” no seu interior.
É a própria dinâmica da vida: perde-ganha.
Quando você se sentir no mais absoluto desespero você está sendo salvo.
Solte e aceite a tua intuição que te levará a uma aparente solução – solução esta sempre provisória.
Aceite o provisório pois jamais o processo pode parar.
A vida pode vir a ser uma realidade extraordinária desde que você esteja voltado para sua procura interior.
Não há realidade independente do “interior de si”.
Desconfie das coisas claras, a pureza é descoberta dentro da maior conturbação de uma crise. É o ponto luminoso dentro da maior escuridão.
O teu corpo meu filho, é o veículo da tua vivência.
Não o impeça de florir por nada. Cuide dele como você cuida do teu carro.
Toda a tua riqueza interior vai suá-lo, sujá-lo, e até sangrá-lo.
Quando ele estiver gasto externamente você mesmo estará mais inteiriço e completo interiormente.
Você o despirá um dia como a crisálida deixa o casulo.
Ai de você se neste momento você é ainda o início não elaborado pois aí você vai saber que esteve permanentemente morto em vida.

13 de abril de 2011

Ya me llegó un ejemplar de LAS PALABRAS NECESARIAS, Muestra antológica de poesía venezolana del siglo XX. Publicado en Santiago de Chile bajo el sello LOM Ediciones en el año 2010. Selección y prólogo del poeta Arturo Gutiérrez Plaza. Aquí una reseña de la antología en el blog del escritor Alejandro Lavquén.

5 de abril de 2011

!EL SÁBADO Y EL DOMINGO¡



Están cordiarmente invitados a este par de tenidas con la palabra

29 de marzo de 2011

BECKETT/ el pensar es una carga/ el pensar nada sostiene/ salvo al cuerpo atribulado/ que no habla/ ¿salvo?



imagen: Joan Mitchell, Bedford II, 1981

16 de marzo de 2011

cacareo mi huevo

y una vez aplicada la sangría
qué se aviene
la cáscara rota, el culo tieso
más del parche terco
del silencio


imagen: Keith Edmier, Beverly Edmier, 1967.

24 de febrero de 2011


Sobre el azar

todo lo escrito es un paso
dado



---



y niégalo al alba
cuando cante el gallo
no entraña
te engaña, legaña
de un sueño
(¿es malo soñar?)
cuando le creíste
un buen lenitivo
ya era ese perro
correteando calles
lo escrito insondable
espejo, entredicho
victoria de Pirro




imagen: Honore Daumier, El luchador, 1852-1853

12 de febrero de 2011


“Saxifrage is my flower that splits
the rocks.”
William Carlos Williams


escribo sobre tu cuerpo
borro y escribo
sobre tu cuerpo
rememoro y escribo
sobre tu cuerpo
(que no está en estas letras)

7 de febrero de 2011


zaheridos zaherimos, zaheridos zaherimos

el tifón es ciego e inocente
solo ve

1 de febrero de 2011


galfarro el deseo
de aquí y de allá
toma prestada
alguna ruma de palabras,
morbos, apetencias

sibilantes premios
que de un solo trago grueso
apura y bebe

25 de enero de 2011

Saga

No es vacua la tarea
que hemos emprendido,

ni expresa, como supone, futilidad.
Mas, si así fuese, es
un pequeño regalo
que nos hemos concedido:

Tener lugar.

Y a nadie hiere, o debería
el bienestar celebrarse.



YOLANDA PANTIN (Caracas, 1954)


imagen: Marc Chagall, Lovers in the lilacs, 1930