del hogartire al cesto tantas excrecencias y artificios absorbidos por los kleenex
mire los deseos escurrirse por los caños, giran en el mismo sentido rotatorio del planeta por pocetas, lavamanos
cansa ya a la vista la contemplación del aquel cuadrito del naufragio al fondo de la sala
deje al pathos bruñir ollas y no lustre los cubiertos heredados
merme en su concierto de murmullos, de tanto asentir se le han encallecido las palabras
se hace tarde señora, debe usted adecentar la casa, fisgonear bajo los muebles
a dónde se habrá ido aquella prenda tan preciada
no se fíe de domesticas locuaces, ponga el ojo en las repisas
barra al ritmo de un frenético danzón, destorníllese otro tanto
la entelequia del amor está guardada en una caja de zapatos


3 comentarios:
Lo leí tres veces, la tercera en voz alta, mi hija me mira y no dice nada, escucha.
Otro momento bueno, E.
Un abrazo
.
Me ocupo en ver el agua correr en una pecera que no está limpia, donde mis peces viven felices y crecen bien.
Fisgoneo debajo de los muebles a ver si me encuentro otro gato muerto.
Limpio las gracias de mi perro y recuerdo que los pericos comen también.
Lavo mis tazas de café una vez por semana, para eso tengo tantas.
Vacio los ceniceros, los dos son muy pequeños.
Ese es el hogar, donde lustro el aire con gran afan.
Recuerdo un poema de Criatina Peri rossi:
"Líbranos, Señor, de encontrarnos, años después, con nuestros grandes amores"
tus letras me quedaron dando vueltas...me siento dentro del lavamanos...
un abrazo
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