es decoroso amable de buen gustono exponer las pequeñeces
aplaudir al sol cada mañana
limitar las confesiones
mantener a toda costa el entusiasmo
proveer a los hambrientos de palabra
imagen: Honoré Daumier, Madame Gargantua, 1866
letras del doméstico solaz, de inquinas, claustros y demonios
3 comentarios:
¿El hambre y las "tablillas de San Lázaro"?
abrazos!
"Me reprimo, me reprimen, me ahogo"
...
Un beso,
T.Q
Vulcano.
Cuando eres mamá el guión sale solo, sin voluntad, y toma vida propia.. qué peligro!
gracias por ese espejo,
saludos y abrazo
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