29 de diciembre de 2012


juegos de ficción

nadie escribe lo que alguien lee
mientras el día marca sus rituales
hay ruidos afuera y sordera adentro
flujos de luz acompasan las palabras
que una tras otra orean un paisaje
calla, dicen, abreva, sonríe al menos



imagen: Armando Reverón, Luz tras mi enramada, 1926

4 comentarios:

POEMAS SÉPTICOS dijo...

Nadie escribe lo que alguien lee... Enorme! Un saludo

Susan Urich dijo...

"hay ruidos afuera y sordera adentro"

Eso, Ele, lo que dice Carlos: enorme. Pero a mi este verso me pega especialmente, me he lapidado largamente en esa sensación. Un abrazote.

Leo Mercado dijo...

un
puñal

CALÉNDULA MARAVILLA dijo...

Un placer volver a leerte. Saludos